Puerto de Béjar
Fecha del viaje: Noviembre de 2023
Esta excursión forma parte de un viaje de tres días al valle de Ambroz, entre Cáceres y Salamanca. Salimos un Viernes de Villaviciosa de Odón por la tarde, después de que Inés saliese del colegio, y en unas dos horas y media llegamos a nuestro destino, una fantástica casa rural a las afueras de Puerto de Béjar, donde llegamos ya de noche.
Recomendaciones importantes
- Este castañar en Puerto de Béjar es una maravilla. No hay nadie, es muy desconocido excepto para la gente de allí, y si vais en Noviembre cogeréis un montón de castañas. También podéis aprovechar para hacer un tramo del sendero de la Vía de la Plata, la antigua calzada romana, que pasa por allí.
Cuando nos juntamos toda la familia en la casa, hicimos una buena barbacoa para cenar en el patio trasero, y luego disfutamos de un rato de relax en el salón, junto a la chimenea, antes de irnos a dormir. Este viaje tenía como motivación principal disfrutar de los castañares del valle de Ambroz, que en esta época del año están en su máximo esplendor, a caballo entre Salamanca, en Castilla y León, y Cáceres, en Extremadura.
La casa que habíamos alquilado estaba a las afueras del pueblo de Puerto de Béjar, en Salamanca. Se trata de una casa antigua muy bien rehabilitada, con cuatro habitaciones. La habíamos reservado por booking a muy buen precio, tan sólo nos costó 450 euros por el fin de semana completo (dos noches), y éramos ocho personas. Nos resultó una casa muy acogedora, y muy bien situada, ya que al estar a las afueras del pueblo era muy tranquila, y además estaba justo al lado de un castañar muy chulo, sin necesidad de coger el coche.
Abajo podéis ver dos fotos del exterior de la casa, la de la izquierda de la fachada principal, y a la derecha del patio trasero, en el que tienen un nogal que en otoño da un montón de nueces. Si quieres reservarla, puedes hacerlo desde nuestro enlace para obtener el mejor precio posible, aquí. Si quieres mirar más alojamientos, en nuestra página de descuentos tienes acceso a nuestro enlace a Booking, y también descuentos en coches de alquiler, seguros, etc. Tu puedes conseguir un muy buen precio, y a nosotros nos ayuda mucho.
Al día siguiente por la mañana, nuestra idea era ir con el coche a Hervás a hacer una pequeña ruta de senderismo por el castañar, pero la dueña de la casa nos dijo que ahí mismo, junto a la casa, teníamos un castañar poco conocido y muy bonito, donde nos hartaríamos a coger castañas.
Así que la hicimos caso, y sin necesidad de coger el coche comenzamos nuestro paseo desde la misma casa. Allí mismo, junto a la casa, ya empezaban los castaños, y apenas unos pasos después de que el camino cruce por debajo la autovía A-66, estábamos en un sendero muy chulo que serpenteaba por un espeso bosque de castaños, y no había nadie más, estábamos solos (y eso que es temporada alta para estas cosas, cuando la castaña está en su punto).
A apenas unos metros de la casa, antes de entrar en el castañar, nos cruzamos con un camino más ancho, que dejamos atrás, que sigue el trazado de la antigua calzada romana de la Via de la Plata, que unía la ciudad de Híspalis (Sevilla) con las minas de oro de Las Médulas, en León. Sin duda, otra ruta de senderismo muy apetecible para hacer en otro momento.
Las niñas estaban encantadas. Cada una llevaba una bolsa, e iban cogiendo cantidad de castañas que estaban en el suelo directamente sobre el camino. El plan era asarlas luego en la chimenea de la casa, por la noche. El bosque estaba magnífico, sin duda Noviembre es la mejor época para recorrer estos bosques de castaños, que se visten de mil colores antes de tirar todas sus hojas para el invierno.
La idea era llegar por el castañar hasta el cercano pueblo de Peñacaballera, pero al llegar a un punto, donde ya abundaban más los prados verdes que los castaños, el sendero era realmente un barrizal con enormes charcos más que un camino (había estado lloviendo los días anteriores), así que decidimos dar la vuelta. Se puede volver a Puerto de Béjar por la carreterilla que une ambos pueblos, pero en cuanto pudimos nos metimos por el camino del castañar, ya que es una carretera sin arcén.
Una vez de vuelta en la casa, ahora ya sí cogimos los coches para ir hasta Hervás, a sólo 15 minutos de distancia. Queríamos dar una vuelta por el pueblo, y además íbamos a comer allí en un restaurante muy chulo que habíamos reservado, en plena judería. Después, el plan era volver al castañar, pero al del valle de Ambroz que está en el propio Hervás. Podéis leer aquí el artículo sobre la tarde que pasamos recorriendo Hervás y su castañar.
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