Termas de Erding
Fecha del viaje: Diciembre de 2025
Este viaje por algunos mercadillos navideños de Baviera empezó un viernes por la tarde, cuando cogimos un vuelo desde Madrid a Munich que salía a las 20:00 y llegaba a las 22:40 al aeropuerto de Munich. Nada más llegar fuimos a buscar nuestra flamante furgoneta de alquiler, una Mercedes Vito de 9 plazas que nos salió por sólo 541 euros por cinco días. Como siempre, la reservamos con DiscoverCars, que funciona a las mil maravillas y tiene muy buenos precios.
En esta ocasión no viajábamos solo nosotros tres, sino que venía más familia y en total éramos cinco adultos y tres niñas, así que la Mercedes nos venía al pelo para nuestro grupo. El proceso de coger el vehículo la verdad es que fue sencillo y rápido, en el aeropuerto está bien indicado en qué parte de la terminal están las oficinas de alquiler de coche, y a esas horas, pues no había apenas gente. Una vez ya en nuestro flamante vehículo, pusimos rumbo al alojamiento, que estaba a sólo 10 minutos de allí.
El lugar elegido para pasar la primera noche fue Erding, muy cerca del aeropuerto de Munich, y lugar donde se levanta el complejo de agua termal más grande de Europa, las termas de Erding. De hecho, el alojamiento escogido estaba junto a las termas, a un paseo de diez minutos.
Recomendaciones importantes
- Si te gustan las aguas termales, no te puedes perder este sitio. Importante reservar, especialmente si vas a ir en fin de semana o temporada alta. Por esa misma razón, la cantidad de gente, mejor ir a primera hora justo cuando abren y/o en día laborable.
Nuestro alojamiento, reservado por Booking, se llama Gersthof, y es un apartamento de cuatro habitaciones situado en una especie de granja al lado de las termas. Un sitio muy bucólico y original, en mitad del campo, a las afueras de Erding. Desde allí, hay un sendero que en diez minutos te lleva hasta las mismas termas. Sin duda, lo recomiendo totalmente si sois un grupo de personas similar al nuestro, de precio salió muy bien comparado con otros sitios que miré, fueron 360 euros por una noche (sin desayuno) para ocho personas.
Si quieres reservarlo, puedes hacerlo desde nuestro enlace para obtener el mejor precio posible, aquí. Si quieres mirar más alojamientos, en nuestra página de descuentos tienes acceso a nuestro enlace a Booking, y también descuentos en coches de alquiler, seguros, etc. Tu puedes conseguir un muy buen precio, y a nosotros nos ayuda mucho.
La entrada a la casa, a la hora que llegamos nosotros, es automatica, así que enseguida estuvimos instalados. El vehículo lo dejamos justo enfrente, bajo un enorme nogal que tienen frente al edificio. Abajo podéis ver unas fotos del lugar sacadas a la mañana siguiente, incluyendo una de nuestra estupenda furgoneta que nos llevaría sin contratiempos de un lugar a otro durante los siguientes días.
Nos levantamos temprano, ya que en en esa época, en Baviera anochece sobre las 16:30, y hay que aprovechar un poco el día. Además, las termas abren a las 9:00 y queríamos estar allí a esa hora. Dejamos ya las maletas metidas en el coche, y nos fuimos con el bañador puesto y una mochila hacia las termas. Desde el mismo alojamiento hay un sendero bien indicado que lleva hasta ellas. Hacía bastante frio, parece mentira que en un rato fuésemos a estar dentro de una piscina.
Arriba a la derecha, entre la niebla ya se adivina uno de los edificios de las termas. A la izquierda, cartel indicando la dirección del alojamiento, que se adivina al fondo, para que no nos perdamos a la vuelta. Las termas tienen su propio hotel, que es una magnífica opción para alojarse si el precio no es problema. Está en torno a más de 200 euros la habitación doble.
Llegamos a las nueve en punto a la entrada de las termas, y me sorprendió mucho ver la cantidad de gente que estaba entrando en ese momento. Realmente mucha gente. Nosotros aún no entramos, ya que no habíamos desayunado, y lo hicimos en la cafetería que hay en el hall de entrada de las termas (un poco cara, por cierto). Sobre las 9:30 ya estábamos en la cola para sacar las entradas, y tuvimos que esperar como diez o quince minutos aproximadamente.
Si compras la entrada directamente en taquilla, como nosotros, el precio es de 30 euros por dos horas. Si la has comprado previamente online en su web, es de 25 euros. Luego, cada fracción de media hora que te pases te la cobrarán a 2,5 euros. Mi consejo es que, a no ser que vayáis a primera hora, como nosotros, las compréis online, porque el sitio se llena, y cuando completan aforo se acabó. Nosotros fuimos un sábado, imagino que un día laborable será más tranquilo, pero por lo que pude ver, es un sitio muy conocido y apreciado por los alemanes de la zona, y se llena. Para comprar las entradas y consultar más información sobre este sitio, podéis hacerlo en la web oficial de las termas de Erding.
La gente va con neveras, familias enteras, a pasar el día completo. La verdad es que, según lo que vi ya antes de entrar, tuve una primera impresión de que había sido un error ir a ese sitio, que iba a estar demasiado lleno de gente y la experiencia no iba a ser como había imaginado. Luego, la realidad es que, aunque hay bastante gente, el sitio es muy grande, y estuvimos bastante bien. Las niñas se lo pasaron en grande, y la verdad es que los mayores, también.
Hay una zona de spa que tiene un precio más caro, y es para mayores de 16 años. Nosotros entramos a la zona general, que es para todas las edades. Accedes primero a los vestuarios, donde tienes tu taquilla que puedes abrir o cerrar con la pulsera que te dan, y desde allí sales a la piscina principal, que es muy grande y está cubierta por una inmensa cúpula. Esa piscina tiene el agua a unos 36 grados, una temperatura muy agradable. Es realmente grande, con forma de lago, como podéis ver en las fotos de abajo. Tiene una zona con barra de bar en el interior de la piscina, bastante petada de gente, y una zona de rio con corriente que es una pasada, el agua va super rápido, realmente muy divertido.
Y desde esa mega piscina, como podéis ver abajo, puedes salir al exterior sin salir del agua. Esa era nuestra zona favorita. En el exterior debía hacer 2 o 3 grados sobre cero, y dentro del agua se estaba de lujo. Esta parte exterior tenía menos gente que la piscina interior, y también tenía su propia barra de bar, donde por supuesto nos tomamos unas cervezas.
Esta super piscina-lago con parte interior, exterior, dos barras de bar y rio de aguas rápidas no es la única atracción de este palacio termal, ni mucho menos. Después de disfrutar un rato de la parte exterior y acabarnos la cerveza, fuimos a la zona de toboganes acuáticos.
Es una enorme sala, muy cerca de la sala con cúpula donde está la piscina, donde hay unos cuantos toboganes, todos ellos dentro de una sala totalmente cubierta y climatizada. Y eso no es todo, el agua que corre por los toboganes está a 30 grados, con lo cual la sensación es estupenda. También hay una zona de toboganes exteriores, pero solo funciona en verano.
Hay toboganes infantiles y otros más largos para mayores, los hay también de los que te tiras con flotador, ya sea individual o de dos o incluso tres plazas. Es una pasada la variedad que hay. Aunque había bastante gente, las colas para tirarse son pequeñas, ya que hay bastantes toboganes. De media, esperábamos 3 o 4 minutos, muy poca cosa. Podéis ver aquí y aquí un par de videos para que os hagáis una idea de lo divertido que es.
El plan era estar dos horas allí, pero al final se nos fue a más de tres horas, lógico. Y aun así fue difícil sacar a las niñas de allí, podrían haber estado todo el día. Una buena ducha en los vestuarios, y a seguir viaje. En la salida, al entregar la pulsera, te cobran lo que hayas consumido en el bar y los intervalos de media hora que hayas hecho de más sobre las dos horas iniciales. Desde aquí continuamos ruta hasta nuestra siguiente parada, situada a sólo una hora y diez minutos de distancia, donde íbamos a comer, la maravillosa e histórica ciudad de Ratisbona.
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