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Nazaret


Fecha del viaje: Octubre de 2022

Tercer y cuarto día de nuestro viaje a Israel. Por la mañana nos habíamos dedicado a recorrer la antigua y evocadora ciudad de Cafarnaum, la ciudad de Jesús. Podéis leer el relato aquí. Después de comer, fuimos a Nazaret, donde debido al tráfico a la entrada de la ciudad llegamos ya tarde, con las últimas luces del día.

Recomendaciones importantes

  • Cuidado si vais en coche de alquiler, las callejuelas del centro histórico de Nazaret son una ratonera. Mucho mejor buscar un aparcamiento cerca del casco histórico y caminar diez minutos.
  • Junto a la iglesia ortodoxa de la Anunciación, hay una plaza con unos cuantos restaurantes que están muy bien, el mejor sitio para comer o cenar.
  • Entre medias de las dos iglesias de la Anunciación es donde se sitúan las callejuelas del centro histórico, donde se monta un bonito mercadillo con bastantes puestos.

Una vez conseguimos aparcar el monovolumen en una especie de finca vallada usada como aparcamiento de pago (en pleno centro, muy cerca de nuestro hotel) nos instalamos, y salimos a dar una vuelta y a cenar.

Ya era de noche cuando salimos. Nuestro hotel estaba muy cerca de la iglesia ortodoxa de la Anunciación, a unos pasos. Hacia allí fuimos para verla de noche, al menos el exterior. Ya estaba cerrada, al día siguiente la veríamos por dentro. Abajo, unas fotos en la plaza junto a esta iglesia, una de las dos más importantes que hay en Nazaret.

Justo al lado hay una gran plaza, presidida por un árbol muy grande, donde está la fuente por la que manaba el manantial en el que María, y la demás gente de Nazaret, iban a buscar agua. Allí mismo hay varios restaurantes con terraza, como se puede ver en la foto de abajo a la izquierda.

Cenamos en uno de ellos, y luego dimos un paso hasta la enorme Basílica Católica de la Anunciación, situada al otro lado del casco histórico, pero a un cómodo paseo. Junto a la basílica, pasamos también por la iglesia de San José (abajo a la derecha), construída sobre el lugar en el que supuestamente estaba su carpintería.

Abajo podéis ver un plano donde se ven las dos iglesias, y junto a la ortodoxa, nuestro alojamiento (rodeado con un círculo), llamado Al-Mutran. Después del paseo, a dormir que al día siguiente tocaba madrugar.

El plan inicial era haber visitado las dos iglesias la tarde del día anterior (demasiado ambicioso), pero debido al tráfico que nos hizo perder tanto tiempo (y el meternos con el monovolumen por el centro y aparcarlo, también) no pudo ser.

Así que a las 8 de la mañana ya estábamos en la calle para recuperar el tiempo perdido. Abajo, una foto exterior de nuestro hotel, una antigua casa otomana de 200 años de antiguedad, y fotos en un saloncito muy bonito con balcón que tienen en la planta superior. La habitación que teníamos Patri y yo (habitación doble deluxe) daba a ese saloncito (realmente, es lo único bonito que hay en esa casa). La habitación no era gran cosa, pero el hecho de tener ese salón fuera, hacía que pareciese mejor.

También reservamos una habitación familiar para los otros 5 viajeros. Deberían llamarlo más bien "zulo familiar", era bastante horrible. En total pagamos 338 euros sin desayuno por este sitio, por una sola noche, por ocho personas. Una de las peores relaciones calidad/precio que he visto nunca. De hecho, veo que el hotel ya no está disponible en Booking.

Nos pusimos en marcha, y primero fuimos a la más lejana, la Basílica Católica de la Anunciación ¿Y por qué hay dos iglesias para la anunciación, os preguntaréis? Porque los Evangelios no especifican con exactitud el lugar de la Anunciación, y con el paso del tiempo, distintas tradiciones cristianas establecieron ubicaciones diferentes para el evento.

La primera que íbamos a ver, era la católica, construida sobre lo que se considera la casa de la Virgen María. Según la tradición católica, el ángel Gabriel se apareció a María en su casa, y le anunció que sería la madre de Jesus, y ese lugar está marcado por esta basílica. Abajo, una foto llegando, y otra ya en la fachada principal. Un detalle importante: en las dos iglesias la entrada es gratuita.

Esta gran basílica (es la iglesia cristiana más grande de Oriente Medio) fue construída en 1969. En el interior, se ha conservado la gruta que fue la vivienda original de la familia de María (foto de abajo a la derecha). En el siglo I, gran parte de las casas de la ciudad estaban excavadas en la blanda roca caliza de la zona. Eso se puede ver en las excavaciones arqueológicas que se hicieron al construír la basílica, y que se han dejado a la vista, donde se pueden ver restos de otras viviendas (foto de abajo a la izquierda).

Aquí abajo, un par de vistas más cercanas de la gruta donde se produjo la anunciación. En el siglo IV, después de que el cristianismo fue legalizado, la emperatriz Helena, madre de Constantino, promovió la construcción de una iglesia sobre la gruta. Esta primitiva iglesia fue luego destruída durante la ocupación musulmana. Al retornar el lugar a control cristiano, durante las cruzadas, se construyó sobre ella una iglesia románica, en el siglo XII. Esta iglesia no duró mucho, ya que fue después destruída por los mamelucos cuando invadieron la zona en 1263, dejando solo las ruinas que se han podido recuperar.

Abajo a la izquierda, frente a la gruta sagrada. A la derecha, los restos más visibles de la iglesia románica del siglo XII. La nueva basílica tiene dos plantas, la planta baja, donde empezamos la visita y están los restos de la gruta y la iglesia románica, y la planta superior.

En la planta superior, a través de un enorme hueco abalconado se puede ver la planta inferior, con una vista más elevada de la gruta sagrada.

Y una vez vista la basílica, emprendimos el camino de vuelta, recorriendo las callejuelas del casco histórico de Nazaret, camino de la iglesia ortodoxa.

Una vez en la plaza de la iglesia ortodoxa, decidimos desayunar antes de entrar a verla. En ese lugar hay unos cuantos sitios de restauración para elegir, es la misma zona donde cenamos la noche anterior.

Y después del desayuno, a solo unos pasos teníamos la iglesia ortodoxa de la Anunciación, la última que nos quedaba por ver en Nazaret antes de seguir viaje a nuestro próximo destino.

Aquí está el único manantial de agua de la ciudad, que fluía al exterior en la llamada fuente de María, la plaza que está al lado presidida por un gran árbol. En la antiguedad aquí venía todo el mundo a por agua, y según la tradicción ortodoxa fue aquí donde el arcángel Gabriel se apareció a María.

Ya desde antiguo, en época bizantina (siglo IV o V) se construyó una iglesia sobre el manantial. De esa primitiva iglesia no queda nada. Después, en la época de las cruzadas, en el siglo XII, se contruyó una iglesia mayor (al igual que se hizo en la basílica católica que habíamos visto antes). Esa iglesia también fue destruída, pero de esa sí que quedan restos, en concreto la maravillosa cripta del manantial que se puede ver en su interior.

La iglesia actual fue construída alrededor de 1750 por la comunidad greco-ortodoxa, con el apoyo de los otomanos. Abajo, fotos en el interior de la iglesia, que está muy decorada con todo tipo de tallas e iconos.

Y ahora, fotos en la cripta del manantial, la parte más antigua y sagrada de la iglesia. En la primera foto abajo a la izquierda, la entrada a la cripta, a la que se accede por unos escalones y un pasillo abovedado. Al final, hay un pozo por donde se puede ver el agua correr, así como monedas que echa la gente. Es un sitio realmente bonito y espiritual, además pudimos verlo sin gente, solo estábamos nosotros.

Y con esta visita, dábamos por concluida nuestra estancia en Nazaret. Fuimos al hotel a recoger el equipaje, y de ahí al coche, en el aparcamiento donde lo dejamos el día anterior. Nuestra siguiente escala de ese intenso día eran las ruinas romanas de Beit She'an, las mejores ruinas romanas de Israel (podéis leer el relato aquí), situadas a poco más de media hora de diatancia de Nazaret, ya muy cerca de la frontera con Palestina.


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