Iglesias de Valderredible
Fecha del viaje: Octubre de 2021
Esta visita forma parte de un viaje en familia de cuatro días por el norte de la provincia de Burgos y el sur de Cantabria, visitando algunos de los pueblos medievales más espectaculares de la región de Las Merindades. En este artículo os enseñaremos la ruta que hicimos por la zona de Valderredible, visitando un par de sus famosas iglesias rupestres, así como la iglesia románica de San Martín de Elines.
Recomendaciones importantes
- Junto a la iglesia de Santa María de Valverde, está el centro de interpretación del modo de vida eremita, ponen un audiovisual muy interesante.
- La iglesia de San Miguel, en mitad del monte, a la que se accede por un paseo muy agradable, es una pasada, te sentirás como un auténtico "Indiana Jones".
- Y muy cerca de ésta no puedes perderte la mejor iglesia románica de la región, la de San Martín de Elines.
- Si piensas comer en Orbaneja del Castillo, reserva con varios días de antelación, es un pueblo muy turístico por su cascada. Y hablando de la cascada, es muy estacional, y para verla con buen caudal de agua hay que ir justo después (o durante) lluvias abundantes.
El viernes por la tarde, nada más salir Inés del colegio, nos pusimos en marcha hasta la casa rural que habíamos reservado, donde nos juntamos con toda la familia. El alojamiento era una casona de piedra espectacular, toda para nosotros, llamada la Torre de San Esteban.
El pueblo, Bárcena de Ebro, era muy pequeño y no tenía ningún bar o restaurante, así que tuvimos que ir a un pueblo cercano a cenar, Arroyal, a 9 km de distancia, donde cenamos muy bien en la posada Carabeos, era todo el salón para nosotros. Es increíble esos 9 km qué largos se hicieron, por una carretera estrecha de montaña totalmente a oscuras. Abajo podéis ver una foto de la cena, y otra de la casona sacada al día siguiente por la mañana antes de empezar la ruta.
Al día siguiente, después de un buen desayuno en la casa, fuimos hasta el pueblo de Santa María de Valverde, a 15 km de distancia, donde está la primera y más importante de las iglesias rupestres del valle, la de Santa María. Además, hay un pequeño centro de interpretación de estas iglesias muy didáctico donde ponen un audiovisual sobre esta cultura eremita que es bastante interesante.
Después de la visita al centro de interpretación de arte rupestre, pasamos a ver la iglesia, que está justo al lado. Por fuera la vista no resulta muy estética, ya que la enorme roca donde se asienta la iglesia está cubierta por un enorme tejado, para evitar filtraciones de agua durante las lluvias. Esta iglesia es la única de todas las iglesias rupestres que sigue usándose como parroquia. Para consultar el horario del centro de interpretación y la iglesia, lo podéis ver aquí.
En la parte exterior, separada unos metros de la iglesia, hay un esbelto campanario románico. La iglesia se cree que empezó a excavarse en época visigoda, en el siglo VII, antes de la invasión musulmana, y se terminó ya durante el románico, en el siglo XII. Abajo a la izquierda, la nave principal, con las columnas y arcos tallados en la roca madre. A la derecha, una pila bautismal tallada también en la roca.
Todo este valle de Valderredible (impronunciable nombre que significa "valle de las riberas del Iber", o sea, del Ebro) es una de las principales zonas de Europa de iglesias rupestres, sino la que más. A esta zona llegaron eremitas que huían de la persecución religiosa en Al-Andalus, más al sur, y se establecieron aquí, aprovechando la roca blanda arenisca para excavar cuevas donde vivir retirados de la civilización, y dedicando su vida a la oración y el contacto estrecho con la naturaleza. La mayor y más espectacular de todas, está no obstante a unos 40 km de distancia, y es la de Olleros de Pisuerga, que también la visitamos más adelante en este viaje. Podéis leer aquí el relato sobre la iglesia rupestre de Olleros de Pisuerga.
Arriba a la izquierda, el campanario de la iglesia. Detrás puede verse un poco la estructura del tejado que cubre la roca en cuyo interior está la iglesia. Más arriba podéis ver la entrada a la iglesia, con parte del tejado que cubre la estructura. Desde allí fuimos hasta San Martín de Elines, en el mismo valle de Valderredible y a 30 km de distancia, donde está la mejor iglesia románica de todo el valle, que formaba parte en su día de un monasterio. Arriba a la derecha, los campos cántabros que se pueden ver desde el aparcammiento.
Inicialmente hubo aquí una iglesia mozárabe, que debió de causar ruina, y en las primeras décadas del siglo XII se construyó la que podemos ver hoy, una de las primeras iglesias románicas de Cantabria. Tiene una torre cilíndrica muy original que recuerda a la de San Martín de Frómista, o incluso a la colegiata de Santillana del Mar. Fue declarada monumento nacional en 1931. Para el horario, podéis consultar aquí.
Abajo, foto del interior, con la cabecera cubierta por bóvedas de piedra y la nave principal con cubierta de madera a dos aguas. A la derecha, el sarcófago bellamente tallado en piedra de un caballero que debió morir aquí camino de Santiago de Compostela, está en el claustro, que es de época posterior a la colegiata.
Y desde allí, en apenas 4 km, llegamos al pueblo de Presillas, ahora en la provincia de Burgos, donde íbamos a visitar otra iglesia rupestre, la de San Miguel. En este caso hay que dejar el coche en un aparcamiento, y dar un corto y agradable paseo por el campo hasta llegar a la iglesia, o lo que queda de ella, porque está muy erosionada. Esta es más antigua que la primera que vimos por la mañana, está datada en el siglo X. Abajo, fotos del camino que lleva hasta allí.
Abajo a la izquierda, fachada de la iglesia. Es la única iglesia rupestre de dos plantas. La entrada inferior estaba cerrada, pero era posible subir por la escalera que lleva a la planta superior y entrar por allí. Como podéis ver, la iglesia está en mitad del monte, y y al ser una roca arenisca muy blanda, está muy erosionada. Tiene pinta de ser un sitio con pocas visitas, nosotros la vimos solos. Por supuesto, la entrada es libre y gratuíta.
Con un poco de cuidado, la escalera es bastante segura. Una vez arriba, tienes una magnífica vista hacia el interior de las naves, donde se puede ver el grado de erosión de algunas partes que deben ser de una roca más blanda. Había un sitio por donde se podía bajar fácilmente hacia el interior, incluyendo las niñas, que no se lo querían perder. Están hechas unas auténticas "Indiana Jones".
Este sitio es espectacular. Arriba a la derecha, Inés sobre lo que debía ser el altar de la nave principal, y detrás una especie de ábside tallado en la roca. Y abajo a la derecha, esa misma foto pero sacada desde una nave lateral.
En el valle de Valderredible hay más iglesias rupestres que se pueden visitar, aunque las mejores son sin duda estas dos que visitamos nosotros. Otras pequeñas iglesias o cuevas de eremitas dignas de atención podrían ser las de Campo de Ebro, Cadalso o Arroyuelos.
Y desde esta última iglesia del día, seguimos camino hasta el bonito pueblo de Orbaneja del Castillo, a sólo 8 o 10 km de distancia. Habíamos reservado aqui para comer. Es un pueblo muy turístico por su cascada que cae desde el mismo pueblo, si pensáis comer aquí, imprescindible reservar con varios días de antelación.
Abajo podéis ver un mapa de la ruta de ese día, comenzando desde nuestra fabulosa casona rural "La torre de San Esteban" y acabando a última hora de la tarde en el mirador sobre el rio Ebro en Pesquera de Ebro. A lo largo de esa carretera, los territorios de Burgos y Cantabría se mezclan como si fueran los dedos de dos manos entrelazadas, y estás constantemente cambiando de Comunidad Autónoma. En este caso, Orbaneja pertenece a Burgos.
Una vez en Orbaneja, hubo que aparcar a las afueras del pueblo. Afortunadamente lo tienen bien montado, y una vez pasado de largo el pueblo y la cascada (la carretera pasa junto a ella) encontraréis varios parking donde poder dejar el coche. Si el primero está completo o lo véis muy lleno, seguid, enseguida encontraréis otro. Desde allí, en un corto paseo llegáis a la famosa cascada de Orbaneja.
No esperéis estar solos, es bastante turística. La realidad es que esta cascada es muy estacional, y para verla como en las fotos que encontraréis en Google, hay que ir en época de lluvias. Nosotros fuimos en Octubre, que en teoría no es mala época, pero como no había llovido últimamente, pues estaba como podéis ver en las fotos de abajo, un poco apagada. La primera foto de abajo a la izquierda, es de unas formaciones rocosas en la parte superior del cañón donde se asienta el pueblo, que se asemeja a las ruinas de un castillo gigante y dan nombre al pueblo.
El agua brota de una surgencia natural llamada "cueva del agua" situada por encima del pueblo, y en su caída, va depositando el carbonato cálcico que lleva disuelto, y por eso se han ido formando esas terrazas en la cascada que podéis ver en las fotos de arriba. A la derecha de la cascada hay una escalinata que te lleva a la parte superior del pueblo. Por allí fuimos, en busca del restaurante donde íbamos a comer, casa Estela. Abajo a la derecha, ya al lado del restaurante, cruzando el riachuelo que forma la cascada un poco más adelante. En esa zona donde está el cauce de agua hay varias terrazas, es un sitio muy agradable.
Después de comer, volvimos a los coches y seguimos ruta hasta el mirador sobre el cañón del Ebro que está un poco antes de llegar al pueblo de Pesquera, a 15 km de distancia de Orbaneja. Es una carretera de curvas hasta llegar allí, ya que va casi todo el tiempo siguiendo el cauce del rio Ebro. El mirador no tiene pérdida, está bien indicado y hay zona de aparcamiento, desde donde hay que caminar unos minutos para llegar al balcón que se asoma al rio.
Y por fin en el balcón. La vista del rio Ebro serpenteando por el fondo del cañón es espectacular, como podéis ver en las fotos. Aún es un rio jóven que no lleva todo el agua que lo convertirá más adelante en el más caudaloso de la Península Ibérica. Nosotros estuvimos aquí al atardecer, cerca ya de la puesta de sol, y no es desde luego el mejor momento para las fotos, ya que te queda el sol de frente. Mejor venir aquí por la mañana.
Y después de disfrutar de estas vistas durante un rato, nos acercamos al pueblo de Pesquera, a sólo 3 o 4 km del mirador, para ver su puente de piedra sobre el rio Ebro. Aparcamos al lado, y bajamos solo para ver las vistas desde este gran puente. ya quedaba poca luz, así que desde aquí dimos por acabado el día y emprendimos la vuelta a casa, pero haciendo una parada para cenar en el pueblo de la iglesia románica, San Martín de Elines.
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