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Templo de Selogriyo


Fecha del viaje: Julio de 2026

Puedes ver aquí el itinerario completo de este viaje por Indonesia.

Puedes leer aquí el relato de la etapa anterior, la visita a la cascada de Kedung Kayang.

Recomendaciones importantes

  • Es un lugar muy poco visitado por extranjeros, y los locales van sobre todo en fin de semana. Por lo tanto, mejor si vais en día laborable, aunque por lo general es un sitio poco visitado. La mejor hora, sin duda, es que ya en la vuelta os coincida la puesta de Sol, como podéis ver en las fotos de más abajo.

Después de comer, fuimos con el coche unos 40 minutos hasta llegar a la aldea de montaña donde empieza esta bonita ruta de senderismo. Atrevesamos la aldea caminando, ante la atenta mirada de algunos lugareños, poco acostumbrados a ver extranjeros por aquí, hasta llegar al comienzo de la ruta, señalado por un arco, como podéis ver en la foto de abajo a la izquierda. Las entradas nos salieron al cambio por 7,5 euros por los tres, muy barato. Abajo a la derecha, al poco de empezar la ruta, vista hacia la pequeña aldea donde comienza el camino.

Ya nada más comenzar, el camino, que va siempre pavimentado hasta el mismo templo, atraviesa una bonita zona de terrazas de arroz, donde podréis ver a alguno de los lugareños trabajando tranquilamente en los campos. A esa hora de la tarde, cuando el sol ya comienza a bajar (serían como las tres de la tarde), el verde de los campos luce en todo su esplendor.

Arriba a la derecha, se puede ver la diferencia entre las terrazas de arroz que ya están secas, las que están casi a punto, y otras aún jóvenes donde las plantas son más pequeñas. En un buen año de lluvias, pueden coger incluso tres cosechas al año, según nos comentó Tom, nuestro conductor. Al poco de empezar la ruta, llegamos a un primer mirador sobre las terrazas de arroz del valle.

El paseo es realmente agradable. En total, tendrá como 3,5 km ida y vuelta, y al principio de salir de la aldea tiene cierto desnivel, pero luego se suaviza bastante, aunque en todo momento es cuesta arriba. No había nadie más allí, excepto algunos lugareños trabajando en sus campos de arroz, y el relax, con esa cálida luz que lo envolvía todo, era total. Se trata solo de respirar, caminar, y admirar ese fantástico paisaje junto a la familia, sin prisa ninguna.

Arriba, último tramo antes de llegar a la entrada al templo, abajo a la izquierda. A partir de este arco que indica que ya estamos muy cerca, viene una escalera corta, pero bastante empinada, antes de que podamos llegar a nuestro destino. El sendero deja el valle y se mete en el interior de la montaña, una zona más boscosa, dejando atrás las terrazas de arroz del valle.

Y por fin llegamos al templo. Candi Selogriyo fue construido probablemente a finales del siglo VIII o comienzos del IX, durante el período de las dinastías que dominaban Java Central en aquella época. Al igual que Borobudur, fue abandonado después, y cubierto por la maleza, hasta que fue redescubierto en la época colonial holandesa, en el siglo XIX. Es un templo pequeñito, como se puede ver en las fotos de abajo, pero el verdadero encanto está en su localización y el camino para llegar hasta él.

Y después de un rato disfrutando en soledad del templo, emprendimos la vuelta. Hay baños, y un pequeño kiosko allí cerca, en el que se puede comprar bebida, pero nosotros no nos quedamos. En las fotos de abajo se puede ver el sol ya cerca del horizonte de montañas, y la cálida luz que inundaba el valle.

Y llegamos de vuelta a la aldea. Había más lugareños que cuando empezamos la ruta, e Inés se fotografió con algunos. Eran gente humilde, pero que parecían llevar una vida feliz con lo poco que tenían, en sus campos de arroz.

Y ya de vuelta en el coche, Tom nos llevó hasta nuestro alojamiento, que estaba a 45 minutos de distancia. Llegamos con algo de luz todavía, aunque poca, sobre las 6 de la tarde o un poco antes. Nos despedimos de Tom, nuestro conductor, que ya se volvía a Yogyakarta (tenía dos horas de viaje). Había sido un gran conductor, muy amable y simpático, un poco suicida en alguna ocasión, pero es la forma en que conducen aquí. El precio estipulado eran 1.400.000 rupias por todo el día con nosotros (unos 70 euros), pero le dimos 200.000 rupias más de propina (unos 10 euros).

Este alojamiento, donde íbamos a estar las dos noches siguientes, es el MesaStila Resort, una antigua plantación holandesa de café de la época colonial, reconvertida en un fantástico hotel de lujo. No es barato, habíamos pagado 420 euros por dos noches con desayuno en una casita que, como podéis ver en las fotos de abajo, es un antiguo joglo, una antigua casa tradicional javanesa, con una enorme terraza. Un alojamiento así, en España costaría más del doble.

Desde la recepción nos acompañaron a nuestra casita, situada en las 11 hectáreas de cuidados jardines del resort, y después nos trajeron el equipaje. Ya había casi anochecido, pero como la piscina no cerraba hasta las 8 de la tarde, no pudimos resistirnos a darnos un baño en la magnífica piscina infinita con vistas a la jungla antes de cenar.

Y después del baño, una buena ducha en la habitación, un poco de descanso, y a cenar al fantástico restaurante, que está junto a la piscina. Había poca gente, se nota la exclusividad del lugar, era un sitio con mucho encanto y un trato increible por parte del personal.

Arriba a la derecha, un mapa de la ruta que habíamos hecho ese día, desde que salimos a las 7 de la mañana del hotel Phoenix en el centro de Yogyakarta, hasta llegar al MesaStila resort, pasando por el templo de Borobudur, el de Mendut, la cascada Kedung Kayang en la falda del volcán Merapi, y la ruta de senderismo al templo de Selogriyo. Después de cenar, nos fuimos a dormir, a las 9 de la noche ya estaríamos en la cama. Para el día siguiente habíamos contratado en recepción un conductor a las 9:30 de la mañana (esta vez sin madrugar mucho) para una excursión por la mañana y volver a comer al hotel. Podéis leer aquí el relato de la ruta de senderismo que hicimos a los cinco templos de Gedong Songo.

Los gastos totales de ese día habían sido:

Entradas templo Borobudur: 60 euros

Entradas templo Mendut: 4,5 euros

Entradas cascada Kedung Kayang: 1,5 euros

Entradas templo Selogriyo: 7,5 euros

Comida: 30 euros

Cena en el resort: 63 euros

Conductor: 80 euros


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