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Lagunas glaciares Jökulsárlón y Fjallsárlón


Fecha del viaje: Julio de 2022

Puedes ver aquí el itinerario completo de este viaje por Islandia.

Podéis leer aquí el artículo de nuestro tercer día en Islandia, visitando el espectacular cañón Fjardrarglljufur y por la tarde, ya con buen tiempo, el parque nacional Skaftafell, con la famosa cascada de los órganos, y paseo hasta el glaciar.

Recomendaciones importantes

  • Muy recomendable el paseo en barco por la laguna de Jökulsárlón, navegando entre los icebergs. Si se quiere una experiencia más individualizada, también se puede hacer en zodiac. Se puede reservar aquí. Importante reservarlo con antelación.
  • La laguna Fjallsárlón es más pequeña, pero también tiene icebergs flotando y se puede contratar un paseo en zodiac (el barco está disponible solo en la Jökulsárlón)
  • Para comer por la zona de las lagunas, la mejor opción, por no decir la única, es el restaurante que hay junto a la laguna Fjallsárlón. Un autoservicio que está bastante bien.

Día 4

Está claro que en Islandia, el tiempo es como una montaña rusa... Nos levantamos, y estaba lloviendo, el cielo completamente cubierto. Tiene mala pinta, está bastante más cubierto que el día anterior. Desayunamos en nuestra cabañita y nos ponemos en marcha. La verdad es que llevamos una racha con las cabañas, que cada una es más pequeña que la anterior, desde la primera que era un chaletazo, hasta esta última, que aunque está muy bien situada, con el glaciar a la vista, e incluso tiene unos columpios que a Inés le han gustado mucho, la verdad es que es un poco pequeña para lo que cuesta. Y todas están costando en torno a 200 euros la noche. En la vida habíamos pagado tanto por el alojamiento como aquí.

Para moverse en este pais que parece otro planeta, lo mejor es el coche de alquiler, que nosotros lo alquilamos siempre con DiscoverCars. Si te gusta nuestro contenido y quieres ayudarnos, puedes reservar el tuyo desde nuestra página de descuentos. A ti no te va a suponer ningún coste, y a nosotros nos ayuda mucho.

Confiamos en que en la ruta hasta la laguna glaciar de Jökulsárlón el tiempo mejore, pero no es así. Al igual que nos pasó el día anterior, tenemos que retroceder sobre nuestros pasos (48 km en esta ocasión) desde la cabaña para llegar a la laguna. Cosas de la logística de las cabañas, lo suyo hubiera sido reservar una lo más cerca posible de la laguna, pero no había disponibilidad, al menos al precio máximo que estábamos dispuestos a pagar.

Esta laguna a la que vamos, Jökulsárlón, es una laguna formada por el deshielo de una de las múltiples lenguas del glaciar Vatnajökull, del que ya hemos hablado en artículos anteriores. Lo que la hace realmente interesante y bella al mismo tiempo, es que inmensos pedazos de hielo se desgajan del frente del glaciar, convirtiéndose en icebergs que flotan a la deriva en la laguna.

La actividad más típica que se puede hacer aquí es contratar un paseo en una especie de autobuses anfibios con ruedas, que se introducen en la laguna y se convierten en barcos, navegando durante un rato entre los icebergs, como se puede ver en las fotos de abajo.

Nosotros llevábamos ya el paseo en barco reservado desde semanas atrás. Conviene reservarlo por que está muy solicitado, y si no lo haces corres el riesgo de llegar a la laguna y que no queden huecos libres. Lo puedes reservar aquí. Ya te digo que no es barato, el precio por adulto es de aproximadamente 42 euros.

En la web podrás ver que también se puede hacer el paseo en zodiac (más individualizado, pero más caro también) y otras actividades. En el parking que hay junto a la laguna hay una cafetería, pero es muy básica, para eso es mejor la de Fjallsárlón.

Si quieres saber que otro tipo de actividades contratadas (incluyendo ésta) puedes hacer en estas lagunas glaciares, tomando como base Reikiavik, aquí tienes una cuantas opciones, que puedes reservar al mejor precio desde nuestros enlaces:

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Lo dicho, cuando nosotros llegamos, estaba lloviendo. No muy fuerte, pero llovía. Pero en Islandia nada se detiene por mal tiempo, así que a la hora que teníamos reservada, estábamos montando en uno de esos barcos. Por suerte, íbamos bien preparados con chubasqueros y demás (allí te dan un chaleco salvavidas, pero nada más. Si llueve más vale que lleves chubasquero). Abajo podéis ver algunas fotos del paseo que dimos. La verdad es que es una actividad muy recomendable, pasear lentamente entre los icebergs, observando las mil tonalidades de azul que tienen, es toda una experiencia. El mal tiempo lo estropeaba un poco, pero por otra parte las nubes bajas y poca visibilidad, le daban un aire misterioso al lugar.

Una vez acabado el paseo, dimos una vuelta caminando por la orilla de la laguna, observando los icebergs desde otra perspectiva, incluso cogiendo algún pedazo de hielo. Eso, hasta que se puso a llover fuerte y tuvimos que refugiarnos en la cafetería, pero era muy pequeña y un poco incómoda, ya que más gente fue a refugiarse allí como nosotros.

Así que decidimos coger el coche y acercarnos a la otra laguna, la de Fjallsárlón, que aunque es más pequeña, habíamos visto por Google que tenía un restaurante. Aquí abajo, un par de fotos aún en la laguna Jökulsárlón, antes de que se pusiera a llover con fuerza.

Cuando llegamos a Fjallsárlón (Hay sólo 10 km entre las dos lagunas) vimos que efectivamente había un restaurante bastante decente junto al aparcamiento de la laguna. Como aún seguía lloviendo con cierta intensidad, decidimos hacer lo mismo que el día anterior y aprovechar para comer. El restaurante es autoservicio, y está bastante bien. Es desde luego el mejor lugar (por no decir el único) para comer en el entorno de las dos lagunas. Naturalmente, es más caro que comer en las gasolineras, y volvimos a pagar algo más de 80 euros por los tres.

Cuando acabamos de comer, no es que saliera el Sol, pero por lo menos no llovía, o apenas lloviznaba por momentos. Aprovechamos para acercarnos a esta laguna, que también tiene icebergs flotantes.

Después de estar un rato en esta laguna, paseando por la orilla y admirando el paisaje (lo poco que las nubes bajas nos dejaban ver), volvimos a la laguna Jokulsarlon. Esta laguna desemboca en el mar a través de un canal, y eso hace que gran parte de los icebergs acaben allí (arriba a la derecha podemos ver ese canal, y el puente que lo salva, por donde va la carretera principal Ring Road), y las corrientes hacen que algunos acaben varados en la playa de arena negra que hay allí mismo, la llamada "playa de los diamantes".

Hace un contraste muy bonito ver esos pedruscos de hielo varados sobre la arena negra de la playa, como si fuesen gigantescos diamantes.

Después de la playa de diamantes, como el día parecía que no iba a mejorar, pusimos rumbo a la cabaña. Por el camino, pareció que se abría un poco e hicimos una parada para hacer unas fotos y admirar el paisaje.

Da la impresión de que buscamos para parar un mirador escogido donde las vistas son especialmente bonitas. Nada de eso, da igual donde pares, todo es bonito. En esta parte de Islandia, casi desde cualquier sitio tienes vistas del glaciar, y de algún pico o colina de roca negra recubierto de musgo fosforescente.

Y después de la parada, llegamos a nuestra cabaña, para pasar la segunda y última noche en ella. Antes de cenar, estuvimos un rato jugando en los columpios. El cielo estaba tan cubierto, que no se veía nada del glaciar que teníamos detrás.

Al día siguiente, nos esperaba otro intenso dia con dos grandes hitos: la cascada de Hengifoss, una de las más altas del pais, y los baños termales de Vök baths, que fueron de los que más nos gustaron en el viaje. Podéis leer aquí el artículo de nuestro quinto día en Islandia.


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